Durante las últimas décadas el consumo de productos envasados en latas de aluminio y acero (como los aerosoles) ha crecido de manera significante. Desde productos como aerosoles, espumas de afeitar y productos de limpieza, hasta pinturas, insecticidas y lubricantes, en cualquiera de sus presentaciones los aerosoles y las latas forman parte de nuestra vida cotidiana. Sin embargo, el uso de este tipo de envases representa un reto ambiental y logístico: al estar presurizados y fabricados en su mayoría de materiales como aluminio o acero, estos requieren un manejo diferenciado para su disposición final y reciclaje.
El reciclaje de las latas de aerosol representa una actividad clave dentro de la economía, pues esta práctica permite recuperar materiales como metales de alto valor, reduciendo, además emisiones asociadas a la extracción de materias primas y minimizar los riesgos ambientales producidos de un manejo inadecuado.
Dentro de este artículo, abordaremos los procesos industriales de reciclaje, las normativas aplicables en los distintos niveles de y los retos actuales que enfrenta el sector para lograr una gestión eficiente y segura.
Composición y características de las latas de aerosol.
Las latas de aerosol están fabricadas principalmente con:
- Acero estañado (aprox. 60% del mercado global).
- Aluminio (aprox. 40% especialmente en cosméticos y farmacéuticos).
Además, contienen válvulas de plástico y gomas, así como propelentes (butano, propano, isobutano, óxido nitroso, entre otros) y el producto en sí. Estas características convierten al aerosol en un envase complejo, que requiere procesos de despresurización y separación antes del reciclaje.
Un factor crítico es la presurización residual: incluso vacíos, los envases suelen guardar restos de producto y gas, lo cual representa un riesgo de explosión e procesos convencionales de compactado y fundición.
Procesos de reciclaje de latas de aerosol.
- Recolección y clasificación: El primer paso consiste en separar los aerosoles del resto de residuos metálicos y domésticos. En muchos países, se recomienda que los consumidores depositen los envases completamente vacíos en contenedores de metales o puntos limpios especializados.
La clasificación industrial se realiza mediante:
- Separadores magnéticos para acero.
- Corrientes de “Foulcault” para aluminio.
- Despresurización y tratamiento previo:
Antes de ingresar a hornos de fundición, las latas de aerosol pasan por sistemas de perforado controlado y desgasificación. Existen tecnologías específicas, como equipos de inertización con nitrógeno, que garantizan que el gas residual sea liberado sin riesgo de ignición.
- Triturado y compactación:
Una vez despresurizadas, las latas pueden triturarse y compactarse en briquetas o pacas de aluminio y acero, listas para fundición.
- Fundición y refinado:
El metal recuperado se funde en hornos de arco o de inducción, alcanzando una pureza suficiente para reincorporarse a la cadena productiva.
- Aluminio: se utiliza nuevamente en latas, autopartes y componentes eléctricos
- Acero: se emplea en construcción y manufactura de nuevos envases.
- Manejo de residuos secundarios:
Los plásticos, gomas y restos de productos se gestionan mediante co-procesamiento, incineración controlada o, en casos más avanzados, valorización energética.
Normativas y marcos regulatorios.
- Normativa en América Latina:
- En México, la NOM-052-SEMARNAT-2005 clasifica como peligrosos los residuos con características de inflamabilidad, lo cual aplica en aerosoles con contenido residual.
- En Brasil, la Resolución CONAMA 401/2008 incluye lineamientos sobre reciclaje de envases metálicos y residuos especiales.
- En Argentina, la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos promueve planes de responsabilidad, extendida, que empiezan a incluir aerosoles.
- Responsabilidad extendida del productor (REP):
Cada vez más países están adoptando esquemas REP, en los que el fabricante/importador debe garantizar la recolección y tratamiento adecuado de los envases post-consumo. Esto obliga a la industria de aerosoles a colaborar con gestores y recicladores para cerrar el ciclo.
Retos actuales.
- Seguridad en el manejo:
El principal riesgo es la explosión por compresión o la ignición de gases residuales. Aún existen limitaciones en plantas de reciclaje convencionales que no cuentan con sistemas especializados de despresurización.
- Logística de recolección:
En la práctica, muchos consumidores desconocen cómo desechar un aerosol vacío. La falta de campañas claras y de infraestructura adecuada limitada la tasa de recuperación.
- Costo-beneficio:
Aunque el aluminio y el acero tienen alto valor en el mercado de reciclaje, el costo de procesos adicionales como: perforado, desgasificación, tratamiento de residuos secundarios, etc; reduce la rentabilidad, especialmente en países en desarrollo.
- Normativa desigual:
Mientras Europa y Norteamérica cuentan con lineamientos estrictos, en América Latina la aplicación es incipiente y fragmentada, lo que dificulta la adopción de estándares internacionales.
- Innovación pendiente:
Faltan avances en propelentes más seguros y ecológicos, así como en sistemas de envases reutilizables que eviten la generación de residuos metálicos.
Perspectivas y oportunidades.
El reciclaje de latas de aerosol se perfila como un componente clave en la economía circular. Algunas de las tendencias positivas que esto incluye son:
- Nuevas tecnologías de reciclaje automatizado con sistemas cerrados de desgasificación.
- Programas de responsabilidad compartida entre fabricantes, gobiernos y consumidores.
- Investigación en propelentes verdes que reduzcan los riesgos ambientales.
- Educación al consumidor mediante campañas que simplifiquen la correcta disposición de aerosoles vacíos.
En este sentido, el sector tiene la oportunidad de posicionarse no solo como proveedor de conveniencia y practicidad, sino como actor relevante en la transición hacia una economía más sustentable.
El reciclaje de latas de aerosol implica un proceso técnico que va más allá de reciclaje convencionales de metales y aluminios, esto debido a los riesgos asociados a la presurización y la presencia de compuestos inflamables. Los marcos regulatorios internacionales y nacionales establecen bases importantes, pero todavía existen retos de seguridad, infraestructura y educación ciudadana que limitan su implementación.
La consolidación de esquemas de responsabilidad extendida del productor, la adopción de nuevas tecnologías seguras y eficientes y la conciencia del consumidor serán determinantes para lograr que el reciclaje de aerosoles sea una práctica habitual y rentable.
Con esto, no solo se recuperan materiales valiosos, sino que también se reducen impactos ambientales y se avanza hacia un modelo de producción y consumo más sostenible.
Referencias
Delgado, J. A. (2025, 13 agosto). Reciclaje de latas de aerosol: 9 Hábitos ecológicos 2025. Contenedores de Reciclaje. https://contenedoresdereciclaje.com/reciclaje-de-latas-de-aerosol/
Xianna. (2024, 22 enero). Guía definitiva para el reciclaje de aerosoles. Xianna. https://xianna.net/reciclaje-aerosoles/
La Revista, A. (2023, 26 febrero). Cómo deshacerse de las latas de aerosol correctamente. AEROSOL la revista. https://aerosollarevista.com/2023/02/como-deshacerse-de-las-latas-de-aerosol-correctamente/